"El Rollo"

Monumento de piedra (NO monolito) ubicado en una Plaza.  Se asienta sobre cinco peldaños de piedras, a continuación sigue con una perfecta columna redonda. La columna está compuesta por doce pilas de piedras perfectamente talladas, observándose más o menos en su parte central, dos salientes de piedra con una distancia entre ambas de una cuarta, y al final, la pieza más importante, los cuatro brazos también de piedra (dos, ya gastados o rotos), terminando en cono, con cinco filas de piedras, en el que tiempo atrás, había una cruz que fue retirada en una "rehabilitación" realizada por gente del pueblo.

En muchas ocasiones hemos oído hablar a unos y a otros, del origen, así como el destino de este monumento.
 Lo que si está claro, todo ello gracias a la historia que guardan otros monumentos similares al nuestro, y que se encuentran repartidos a lo largo de la geografía española e incluso del continente americano, es su  levantamiento al ser designada como Villa, como gratitud  por la contribución al Reino con  dinero, o bien, con hombres para el Ejército, aunque esto último solía ser como pago por los servicios prestados por algún señor.
Como símbolo del cual se erigía estos monumentos, que representaba la independencia jurídico-administrativa de la Villa.

Los hay en aquellos pueblos de Castilla que tenían alcalde y, por lo tanto, jurisdicción para juzgar y condenar a muerte. Servía además para castigar y pagar las penas menores de los delincuentes comunes, que tras ser azotados, eran expuestos a pública vergüenza.

Los rollos son similares a los cruceros, pero su significado es distinto.

 
¿Para qué servía nuestro rollo? En la Reconquista, los reyes bajaban por toda España (dividida por entonces en varios reinos) luchando contra los moros. Según iban reconquistando las tierras, tenían que repoblar los pueblos o hacerlos nuevos con cristianos. Entonces, daban como premio a los habitantes de los pueblos, lo que se llamaban Cartas de Villazgo, que eran permisos del rey para hacer mercados, explotar montes y tierras comunales, pagar menos impuestos, y ejercer la ley en nombre del rey. Daban esas tierras a los señores que estaban guerreando con ellos, al final eran los señores los que hacían de jueces. Para eso levantaban los rollos, para que se supiese que ese lugar tenía privilegio de Villazgo y su Señor podía impartir justicia.   Los hay en aquellos pueblos de Castilla que tenían alcalde y, por lo tanto, jurisdicción para juzgar y condenar a muerte. Servía además para castigar y pagar las penas menores de los delincuentes comunes, que tras ser azotados, eran expuestos a pública vergüenza.

Los rollos son similares a los cruceros, pero su significado es distinto.

Su emplazamiento solían ser los cruces de los caminos, a la entrada de los pueblos o en las plazas, es decir, en un lugar bien visible para que todo el mundo los viese, incluidos los forasteros.

 

 El Rollo era un elemento de orden penal cuya existencia se extendió a casi toda Europa y a algunos lugares de América, por lo que he podido constatar. Su utilidad era la aplicación y ejecución de la pena impuesta al condenado entre los siglos XIII y XIX, aproximadamente. En unos sitios desapareció su uso antes que en otros.

 

Nuestra historia lo sitúa en la época de la Edad Media, y más concretamente, durante la existencia de la Santa Inquisición. Así como la Cruz fue antiquísimo instrumento de escarnio y de tortura, igualmente en tiempo feudal era "el rollo"  el instrumento de que se valía la Justicia (o la injusticia) para exponer a vergüenza pública a delincuentes menores y malvivientes, o para ajusticiar a la pena de muerte a homicidas, asaltantes y otros actos tipificados en la Ley, ahorcando o pendiendo de esos brazos de piedra tallada, partes del cuerpo antes descuartizadas (de esto existen biografías en lugares de España que se hacía): que robabas... ¡al rollo!; que tenía el peso trucado... ¡al rollo!; que vendías carne o pescado estropeado ya... ¡al rollo!. Allí los ataban y los tenían un tiempo, a veces varios días, para que los viese todo el mundo. La gente les tiraba cosas encima y si sólo eran tomates no pasaba nada, pero si les daba por lanzarles piedras o algo así... . Y cuando hubiese guerras mejor no pensarlo..
 

En Matilla no creo probable este uso, aunque fuera su primer destino. 

Más bien y de buena lógica, creo (y espero), que su uso fuera un lugar de encuentro y reunión de las  personas del pueblo para tratar cosas de importancia, y para hacer una especie de pregón en el que se informaba al pueblo las buenas nuevas, como así ocurría en otros lugares.

                 En el año 1811, las Cortes de Cádiz decretaron  la abolición de los "Privilegios exclusivos, privados y prohibitivos procedentes del señorío", por lo que muchos rollos o picotas fueron desapareciendo por tratarse de vestigios del poder feudal. Solicitando a los mismos Ayuntamientos, que veían los rollos como recuerdo de una humillación, su derribo.
No obstante algunas permanecieron hasta nuestros días, pero muy pocos para los que existieron. 

 

En la definición de la PICOTA, se observan diferencias con el rollo, aunque físicamente no sean apreciables.

Las picotas son columnas de piedra más o menos ornamentadas, sobre las que se exponían los reos y las cabezas o cuerpos de los ajusticiados por la autoridad civil.

La pena de exhibición en la picota aparece ya legislada en el siglo XIII, en el libro de Las Partidas, de Alfonso X, considerándose la última de las penas leves a los delincuentes para su deshonra y castigo.

La mayoría de picotas, fueron construidas durante los siglos XVI y XVII, debido a las exenciones otorgadas a los lugares que hicieron aportaciones económicas a la Corona para sobrellevar los cuantiosos gastos de la guerra.

Un Decreto de las Cortes de Cádiz, de 26 de mayo de 1813, ordenó la demolición de todos los signos de vasallaje que haya en sus entradas, casas particulares, o cualesquiera otros sitios, puesto que los pueblos de la Nación Española no reconocen ni reconocerán jamás otro señorío que el de la Nación misma, y que su noble orgullo sufriría tener a la vista un recuerdo continuo de humillación.

Parece que esta suspensión no se aplicó inmediatamente ya que en 1817, por ejemplo, se construyó una en Rioseco de Soria.

Es de suponer que se destruyeran bastantes ejemplares pero algunos fueron reconvertidos en cruceros para evitar la demolición. Por esto y otros indultos hoy todavía se ven algunos en pie, como, por ejemplo, Presencio y Toreno en Castilla y León.

A pesar de ello, todavía quedan algunas en buen estado de conservación como en Navarra, en Lacunza.

Aunque se suele llamar picota a todas las columnas de este tipo, algunas de ellas son de más categoría y se las denomina rollos, estos solo se levantaban en villas e indicaban el régimen al que estaba sometido: señorío real, concejil, eclesiástico o monástico.

                      

En Matilla al igual que en muchas localidades de España, algunas de las picotas o rollos se pudieron salvar del derribo, debido a que tiempo antes del citado decreto de 1811, ya no se utilizaban en su primitiva función, y habían sido cristianizadas mediante la colocación de una cruz de hierro forjado o de ladrillo en la cúspide.

En esta foto del año 1961, se puede observar la parte superior de nuestro rollo una cruz, que en la actualidad no está, debido a que fue retirada en una "restauración" realizada por gente del pueblo, ante el peligro de su caida.

                                      
                               Arriba fotografía del Rollo en su estado actual.

             Por desgracia, en el de Matilla a pesar de su buena  conservación, nos falta algo muy importante, y eso es saber sobre su origen incierto. La dejadez que hubo durante años en Matilla como en otros tantos lugares, nos hace sufrir la incertidumbre sobre los orígenes de este monumento. Ahora cualquier historia en la que hablemos del “Rollo” no dejará de ser una suposición.

"Este monumento que hoy veneramos, en su día fue un símbolo absolutista y de opresión. No debemos olvidar, que en esos años todos eran siervos, o lo que es lo mismo se trabajaba para lo señores (que eran muy poquitos), por eso digo que ahora cuando decimos "Matilla tierra de Condes o Marqueses", no hay que hacerlo con orgullo..., dado que esa época lo fue de esclavitud o sometimiento, para muchas personas." (no deja de ser mi opinión personal).

 

En España existen otros “Rollos” similares al de Matilla, a continuación verás alguna fotografía de alguno de los muchos que hay...

En muchos de los pueblos en que existían “Rollo” éstos también eran conocidos con el nombre de picota, en alguna de las fotografías podrás observar el gran parecido con el de Matilla.

                                                              

El Rollo o Picota de Barca (Soria). El rollo es un monumento de piedra tallada, de estilo renacentista,  que consta de  una base circular y sobre ella otra de menor radio continuando con un cilindro de piedra de 6 metros de altura rematado por un círculo mayor en el cual existen tres brazos y por fin lo remata un cono terminado en una cruz de piedra. En  Barca, se utilizó para reunirse alrededor de sus escalinatas el concejo, los hombres del pueblo para tratar algún asunto de importancia, y celebrar acontecimientos colectivos.

 

                                      

                                                            

                                      El Rollo Jurisdiccional de Peñaranda (Burgos)

En su origen estuvo emplazado fuera del recinto amurallado. Después fue trasladado a la plaza Mayor.
El rollo de Peñaranda fue declarado, en el año 1931, conjunto historico-artístico con la particularidad de ser el único, en la provincia de Burgos, que así está considerado.

                                                    

                                                                El “Rollo” o Picota Villanueva de la Jara (Cuenca)

                                                       

                                                 El rollo de Trillo (Guadalajara)

Es uno de los más singulares de la provincia de Guadalajara, es una reconstrucción gracias a alguna foto antigua conservada y a los recuerdos todavía vivos de algunos vecinos que, con ligeros matices han descrito este monumento tan significativo y tan ligado a la historia de Trillo.

Como habrás podido comprobar, hay muchos más “Rollos”, pero también te puedo decir, que el nuestro es de los mejores en calidad y en su conservación, aunque no haya contado con una buena restauración. Ahora es una cuestión nuestra el poder mejorar todo esto, y por que no el solicitar sea declarado monumento.

 

Mi dirección de CORREO: felixbarna@hotmail.com